martes, 4 de diciembre de 2018

Psicopatía y sociopatía


Pues bien, ¿qué es un psicópata y que es un sociópata? Ya hemos visto que ambos son trastornos psicológicos en las que se destaca una apatía social, personas que desafían normas legales y morales algunas veces con un propósito (aunque este sea irracional) y algunas veces sin propósito, después de todo, algunas personas solo quieren ver al mundo arder. ¿Pero por que algunos matan y otros no? ¿Que es lo que los motiva, que pasa por sus cabezas?
Al igual que otra clase de conductas humanas debe haber una extensa lista de motivos y factores influyentes. ¿Existe el factor genético?, ¿el gen del mal? en el que se cree que este se encuentra latente en una persona y por algún  motivo gatilla y sirve como disparador, se activa dando como resultado el despertar de una psicopatología. Este sería un factor en el cual ya estaríamos predispuestos a sufrir dicha enfermedad. El factor Biológico: es donde entran las funciones neurológicas, y toda actividad bioquímica y eléctrica en nuestro cerebro, la excitación e inhibición de glándulas [hipófisis; pineal; otras] y receptores, la fisiología del sistema límbico <<dopamina, endorfinas, noradrenalina; serotonina, acetilcolina, GABA; oxitocina; otras>> el cual esta íntimamente relacionado con las conductas de labilidad emocional, y las funciones del córtex cerebral que mide.aproximadamente.unos.3.mm. Lo suficiente para ser INTELIGENTE como somos los seres humanos. Existen también los factores psicológicos y sociales donde entra la estructura de la personalidad, el desarrollo psicológico y la influencia del ambiente social. Yo creo ampliamente en la influencia del medio y todo lo que uno aprende desde pequeño, de la familia, de los amigos, de las redes sociales, móvil inteligente; IA, robótica; televisión; tabletas; ordenador; redes sociales, etc. y mucho más.  Todo lo que se aprende desde niño, combinado con nuestro temperamento y con nuestra disciplina son puntos que irán formando el camino que vamos a tomar. A esto le agregamos la inteligencia intelectual y emocional; más la era Biotecnológica a la cual no somos ajenos. La diferencia entre un psicópata y un sociópata para mi, radica principalmente en el apego a la realidad. Esto no es un hecho ni absoluto, pero podemos notar esto en los casos mas conocidos de psicópatas y sociópatas, sean reales o ficticios. Vemos las personas que sufren de psicopatía, que tienen ideas más incoherentes e irracionales, delirios, alucinaciones y otros síntomas obviamente psicóticos. Los sociópatas son personas inclinadas a sus propios objetivos planeados con más astucia y a la ruptura de normas. ¿Quién será el más peligroso? El que te manipula y te mata por hacer "justicia", o el que te mata por que un duende le dijo que lo hiciera… Luis Urquijo; o el que tiene un alter ego; soberbia; envidia, narcisismo, exagerada autoestima, con alteraciones en aumento a su repuesta emocional, hiperemotivos; personas que se creen superiores al común de las gentes; individualistas; existencialistas; o el que te causa una injuria; un daño;  porqué escucho (alucinación), que le decía que sois el culpable de su estado depresivo. Suerte y Felicidad. Nos estamos comunicando. .@josehectorcontr
Copyright©miércoles, 14 de noviembre de 2018.Todos los Derechos Reservados.
                                                                                                                        Dr. José Héctor Contreras
                                                                                                                    Médico Cirujano M.P.Nº 382
                                                                                                                              Dr. Ciencia de la Salud
                                                                                                                                   Investigador Senior

domingo, 25 de noviembre de 2018

¿Qué es un sociópata?


 La sociopatía, también conocida como trastorno de personalidad antisocial (TPA) de acuerdo al DSM V, es una patología de índole psíquica que deriva en que las personas que la padecen no les interesa la importancia de las normas sociales, como son las leyes y los derechos de las personas, son antisociales por antonomasia. En países evolucionados del primer mundo, léase Nueva York; Europa, Países Bajos, otros,  si bien, generalmente, puede ser detectada la psicopatología a partir de los 18 años de edad, se estima que los síntomas y características vienen desarrollándose desde la adolescencia, luego de tres a cuatro generaciones de familias sin las necesidades básicas insatisfechas, como trabajo, salud, educación, acompañado principalmente de desnutrición infantil entre otros ítems. Los sociópatas son personas que padecen un mal de índole psiquiátrico, un grave cuadro de personalidad antisocial que les hace rehuir a las normas preestablecidas (normas que nunca la tuvieron desde su nacimiento); no saben o no pueden adaptarse a ellas. Por esto que, a pesar de que saben que están haciendo un mal, actúan por impulso emocional para alcanzar lo que desean, cometiendo en muchos casos delitos graves. Es común que se confunda a la sociopatía con otras patologías de la misma clase, como podrían ser la conducta criminal, la antisocial o la psicopatía. Pero son trastornos, aunque relacionados, de diferentes características, con otros tratamientos y consecuencias. CAUSAS: Se estima que este trastorno es causado por una variedad de factores. Muchos son de índole genético, heredados de algún miembro de la familia que ya los padeció. Pero también el entorno de la persona, especialmente el de los familiares directos, tiene mucha importancia en su posterior desarrollo (en todo esto tiene que ver la epigenética acompañada de una disfunción en su mecanismo de acción); existen factores biológicos que pueden contribuir en su progreso. La manifestación de procesos químicos anormales (de dopamina, serotonina, acetilcolina, GABA, endorfinas, noradrenalina entre otras químicos cerebrales) en el sistema nervioso y posibles daños en las partes del cerebro que atañen a la toma de decisiones área cognitiva de las personas, [hemisferio cerebral izquierdo], puede llegar a despertar un comportamiento impulsivo y agresivo, concatenado al sistema emocional límbico. El abuso de (drogas) [mescalina, yohimbina, marihuana, heroína, éxtasis, cocaína, con otros nombres no farmacológicos, también puede ser una de las causas de TPA. SÍNTOMAS: Si bien la sociopatía es más común entre los hombres que en las mujeres, no existen barreras de ninguna clase para enfermarse. Pero para ser diagnosticado, la persona debe tener aproximadamente 18 años de edad aunque, por lo menos, desde los 15 años ya puede presentar algunos síntomas para que el trastorno sea dictaminado con precisión. Entre las características más comunes del TPA se encuentran la ausencia de empatía (de entender a la otra persona), de miedo y remordimiento (esto es muy marcado en nuestras sociedades), también una visión de la autoestima distorsionada, una constante búsqueda de nuevas sensaciones p.e.: desviaciones sexuales (que pueden llegar a extremos insólitos), la deshumanización del acoso hacia  la persona o la falta de temor a las consecuencias. El egocentrismo, irresponsabilidad,  extroversión, el exceso de hedonismo (quererse a sí mismo), altos niveles de impulsividad, o la motivación por experimentar sensaciones de control y poder también son muy comunes. Este tipo de psicosis no se relaciona con ataques de pánico o con esquizofrenia. TRATAMIENTO: Las personas con trastorno de personalidad antisocial no logran admitir que están frente a un problema que debe ser tratado. Es por ello que es fundamental que exista un estímulo externo que les permita aceptar dicha condición. Puede venir desde la propia familia como también desde la justicia, que le ordene un tratamiento en vistas de los problemas que le puede acarrear. Este trastorno puede agravarse, en algunos casos, especialmente cuando la persona a tratar tiene como hábito el consumo de drogas. Muchos tipos de terapia pueden colaborar a sobrellevar de mejor modo la enfermedad. La terapia grupal puede ser clave para hacer entender a la persona que puede interactuar con los demás sin necesidad de violencia o desprecio. La terapia de comportamiento cognitivo y la terapia de modificación pueden contribuir a alterar los patrones problemáticos de pensamiento que la persona posee y a estimular los comportamientos positivos en sociedad. Dentro de la órbita psiquiátrica, los medicamentos se usan para combatir síntomas específicos, como la agresividad y la irritabilidad. Los fármacos conocidos como “antipsicóticos” (haloperidol, risperidona, nozinan; clorpromazina; pipotiazina, otros); han demostrado tener éxito en el tratamiento del trastorno. Si bien se presupone que el TPA es una enfermedad crónica, algunos síntomas -especialmente el comportamiento criminal- pueden ir disminuyendo con lentitud con el paso del tiempo y un tratamiento adecuado. CONSECUENCIAS: De no ser tratado a tiempo, el trastorno de personalidad antisocial puede acarrear graves consecuencias no sólo para la persona que lo padece sino también para las personas que puedan verse afectadas por estos comportamientos. El TPA no solo puede generar aislamiento o desprecio hacia las demás personas y normas, sino que puede llegar a situaciones más graves. El sociópata, al igual que el psicópata, es imputable y plenamente consciente de sus actos. Pero sus impulsos y la necesidad de satisfacer sus deseos hacen que no le importen los métodos que tenga que emplear para lograrlo. Hay que recordar que el TPA, una vez desarrollado con cierta intensidad, conlleva agresiones de todo tipo que pueden dirigirse hacia personas (o animales) pero también hacia bienes materiales, derivando en robos, destrucción de la propiedad o violaciones graves a las reglas sociales de la vida diaria.  Por esto mismo es que se transforma en un hecho de suma importancia el buscar un tratamiento adecuado para el trastorno. No solamente para colaborar con la persona que lo sufre, sino también para salvaguardar a quienes se puedan ver afectados, especialmente la mujer, embarazadas, ancianos, discapacitados entre otros seres humanos indefensos. Suerte y Felicidad. Nos estamos comunicando. Luego comentaré mí viaje a EE.UU.-Nueva York. .@josehectorcontr 
Copyright© Martes, 20 de noviembre de 2018. Todos los Derechos Reservados.-
                                                                                                                         Dr. José Héctor Contreras
                                                                                                                   Médico Cirujano M.P. Nº 382
                                                                                                                          Dr. Ciencia de la Salud
                                                                                                                               Investigador Senior

viernes, 2 de noviembre de 2018

Tema Biopsicosocio-ambiental


                                ¿Qué es un sociópata?   
La sociopatía, también conocida como trastorno de personalidad antisocial (TPA) de acuerdo al DSM V, es una patología de índole psíquica que deriva en que las personas que la padecen no les interesa la importancia de las normas sociales, como son las leyes y los derechos de las personas, son antisociales por antonomasia. En países evolucionados del primer mundo, léase Nueva York; Europa, Países Bajos, otros,  si bien, generalmente, puede ser detectada la psicopatología a partir de los 18 años de edad, se estima que los síntomas y características vienen desarrollándose desde la adolescencia, luego de tres a cuatro generaciones de familias sin las necesidades básicas insatisfechas, como trabajo, salud, educación, acompañado principalmente de desnutrición infantil entre otros ítems. Los sociópatas son personas que padecen un mal de índole psiquiátrico, un grave cuadro de personalidad antisocial que les hace rehuir a las normas preestablecidas (normas que nunca la tuvieron desde su nacimiento); no saben o no pueden adaptarse a ellas. Por esto que, a pesar de que saben que están haciendo un mal, actúan por impulso emocional para alcanzar lo que desean, cometiendo en muchos casos delitos graves. Es común que se confunda a la sociopatía con otras patologías de la misma clase, como podrían ser la conducta criminal, la antisocial o la psicopatía. Pero son trastornos, aunque relacionados, de diferentes características, con otros tratamientos y consecuencias. CAUSAS: Se estima que este trastorno es causado por una variedad de factores. Muchos son de índole genético, heredados de algún miembro de la familia que ya los padeció. Pero también el entorno de la persona, especialmente el de los familiares directos, tiene mucha importancia en su posterior desarrollo (en todo esto tiene que ver la epigenética acompañada de una disfunción en su mecanismo de acción); existen factores biológicos que pueden contribuir en su progreso. La manifestación de procesos químicos anormales (de dopamina, serotonina, acetilcolina, GABA, endorfinas, noradrenalina entre otras químicos cerebrales) en el sistema nervioso y posibles daños en las partes del cerebro que atañen a la toma de decisiones área cognitiva de las personas, [hemisferio cerebral izquierdo], puede llegar a despertar un comportamiento impulsivo y agresivo, concatenado al sistema emocional límbico. El abuso de (drogas)[mescalina, yohimbina, marihuana, heroína, éxtasis, cocaína, con otros nombres no farmacológicos, también puede ser una de las causas de TPA. SÍNTOMAS: Si bien la sociopatía es más común entre los hombres que en las mujeres, no existen barreras de ninguna clase para enfermarse. Pero para ser diagnosticado, la persona debe tener aproximadamente 18 años de edad aunque, por lo menos, desde los 15 años ya puede presentar algunos síntomas para que el trastorno sea dictaminado con precisión. Entre las características más comunes del TPA se encuentran la ausencia de empatía (de entender a la otra persona), de miedo y remordimiento (esto es muy marcado en nuestras sociedades), también una visión de la autoestima distorsionada, una constante búsqueda de nuevas sensaciones p.e.: desviaciones sexuales (que pueden llegar a extremos insólitos), la deshumanización del acoso hacia  la persona o la falta de temor a las consecuencias. El egocentrismo, irresponsabilidad,  extroversión, el exceso de hedonismo (quererse a sí mismo), altos niveles de impulsividad, o la motivación por experimentar sensaciones de control y poder también son muy comunes. Este tipo de psicosis no se relaciona con ataques de pánico o con esquizofrenia. TRATAMIENTO: Las personas con trastorno de personalidad antisocial no logran admitir que están frente a un problema que debe ser tratado. Es por ello que es fundamental que exista un estímulo externo que les permita aceptar dicha condición. Puede venir desde la propia familia como también desde la justicia, que le ordene un tratamiento en vistas de los problemas que le puede acarrear. Este trastorno puede agravarse, en algunos casos, especialmente cuando la persona a tratar tiene como hábito el consumo de drogas. Muchos tipos de terapia pueden colaborar a sobrellevar de mejor modo la enfermedad. La terapia grupal puede ser clave para hacer entender a la persona que puede interactuar con los demás sin necesidad de violencia o desprecio. La terapia de comportamiento cognitivo y la terapia de modificación pueden contribuir a alterar los patrones problemáticos de pensamiento que la persona posee y a estimular los comportamientos positivos en sociedad. Dentro de la órbita psiquiátrica, los medicamentos se usan para combatir síntomas específicos, como la agresividad y la irritabilidad. Los fármacos conocidos como “antipsicóticos” (haloperidol, risperidona, nozinan; clorpromazina; pipotiazina, otros); han demostrado tener éxito en el tratamiento del trastorno. Si bien se presupone que el TPA es una enfermedad crónica, algunos síntomas -especialmente el comportamiento criminal- pueden ir disminuyendo con lentitud con el paso del tiempo y un tratamiento adecuado. CONSECUENCIAS: De no ser tratado a tiempo, el trastorno de personalidad antisocial puede acarrear graves consecuencias no sólo para la persona que lo padece sino también para las personas que puedan verse afectadas por estos comportamientos. El TPA no solo puede generar aislamiento o desprecio hacia las demás personas y normas, sino que puede llegar a situaciones más graves. El sociópata, al igual que el psicópata, es imputable y plenamente consciente de sus actos. Pero sus impulsos y la necesidad de satisfacer sus deseos hacen que no le importen los métodos que tenga que emplear para lograrlo. Hay que recordar que el TPA, una vez desarrollado con cierta intensidad, conlleva agresiones de todo tipo que pueden dirigirse hacia personas (o animales) pero también hacia bienes materiales, derivando en robos, destrucción de la propiedad o violaciones graves a las reglas sociales de la vida diaria.  Por esto mismo es que se transforma en un hecho de suma importancia el buscar un tratamiento adecuado para el trastorno. No solamente para colaborar con la persona que lo sufre, sino también para salvaguardar a quienes se puedan ver afectados, especialmente la mujer, embarazadas, ancianos, discapacitados entre otros seres humanos indefensos. Suerte y Felicidad. Nos estamos comunicando. Luego comentaré mí viaje a EE.UU.-Nueva York. .@josehectorcontr
                                                                                                                         Dr. José Héctor Contreras
                                                                                                                   Médico Cirujano M.P. Nº 382
                                                                                                                         Dr. Ciencia de la Salud
                                                                                                                              Investigador Senior



jueves, 20 de septiembre de 2018

Medicina Psicosomática

Artículos
Estrés y Enfermedades Psicosomáticas
En el Estrés hay que considerar 2 tipos de factores intervinientes
 Factores del Individuo y del Ambiente en el cual éste se desenvuelve.
Factores del Individuo
Analizan la respuesta corporal y psico-emocional del individuo, las variables a tomar en cuenta, cómo medirlo y cómo interpretarlo.
Factores del ambiente
Se refiere a aquellas circunstancias físicas o sociales capaces de generar estrés en la población general. Desde Tsunamis hasta cambios de domicilio, de trabajo o pareja, pasando por enfermedades y conflictos interpersonales.
Lazarus, definió al estrés como un fenómeno que no es exclusivamente definible por lo que pasa en el individuo ni en el entorno en forma aislada. Se da en la relación entre los 2.
Así puede haber un “estrés malo” que produce alteraciones y consecuencias negativas psico-físicas a la que denominamos distrés.
Distrés: Resultado de una relación entre el individuo y el entorno, evaluado como amenazante, que desborda sus recursos y afecta su bienestar.
En cambio, en el caso que se denomina Eu-estrés o Desafío: existen circunstancias en los que la activación psico-emocional y física ante circunstancias problemáticas del ambiente, movilizan recursos y nos dan la oportunidad de crecer.
Un concepto importante a tener en cuenta en la situación de estrés es el de:
Afrontamiento: Que se refiere al conjunto de recursos mentales, emocionales y de acción específica, desarrollados por la persona, para manejar las demandas externas e internas.
Si el individuo evalúa las demandas ambientales, como desbordantes de sus recursos, va a percibir y reaccionar con estrés.
Las estrategias de afrontamiento, pueden ser:
  Directas: dirigidas al problema.
Indirectas: dirigidas a la regulación de la reacción personal.
Así, desde el punto de vista psicológico, los tratamientos y las estrategias de prevención, se concentran en mejorar la capacidad de afrontamiento a situaciones traumáticas y/o problemáticas, preparando al mismo en sus fortalezas y recursos psico-ocio-emocionales. Las mismas se mencionan más adelante.
Un concepto importante a tener en cuenta es el de concebir al estrés como una respuesta adaptativa normal del organismo cuando se ve enfrentado a situaciones complicadas. Este dispositivo está presente en todos los organismos vivos. Se convierte en anormal y perjudicial cuando la respuesta es excesiva, o prolongada en el tiempo.
Desde el punto de vista biológico, el estrés es una respuesta fisiológica, relacionada con la supervivencia, coordinada por el cerebro y ejecutada por 2 sistemas, el Sistema nervioso simpático y el Sistema Endócrino, especialmente en este caso el sistema de secreción de Cortisol por la glándula suprarenal, que regula la respuesta metabólica, necesaria para afrontar el peligro real o imaginario. Se regula el funcionamiento cardiovascular, respiratorio, muscular, visceral y hormonal para preparar al organismo para enfrentar la “amenaza”.
Estrés en la vida cotidiana
Existen circunstancias de estrés agudo como un accidente, un robo, una enfermedad, vamos a referirnos a situaciones más comunes y cotidianas.
En la vida social ciudadana habitual, el estrés tiene estas características es:
Prolongado en el tiempo.
Relacionado con nuestras relaciones inter-personales.
Relacionado con nuestras creencias y valores.
Circunstancias socio-ambientales incontrolables.
¿Qué podemos hacer para cuidarnos?
Cuidar el cuerpo.
Cuidar la mente.
Para cuidar el cuerpo y la mente tener en cuenta estas verdades de Perogrullo, simples y reales, pero siempre olvidadas o postergadas
Funciones Fisiológicas:
Alimentación, digestión, sueño, evacuación intestinal, orina.
Actividad sexual
Actividad física
Actividad social
Actividad recreativa
Actividad cultural

La otra estrategia para manejar el estrés es desarrollando la Resiliencia. Este último término hace alusión a la posibilidad de aprender, crecer y aún de salir fortalecido antes durante y después de atravesar una crisis, o situación adversa.
La Resiliencia es un proceso que se aprende y se cultiva. Consta de los siguientes “pasos”:
Construir sentido.
Aceptación.
Conexión con los propios recursos.
Conexión con la red de apoyo.
Optimismo.
Crecimiento consciente.

Actualmente, disponemos de recursos para desarrollar los mecanismos de recuperación psicofísica. En el estrés hay una fase de activación, comandada por el sistema nervioso simpático, que produce un intenso desgaste. Y luego, una fase de recuperación y reparación comandada por el Sistema nervioso parasimpático. Las técnicas de relajación, meditación y el yoga, producen un desarrollo e incremento de nuestra autoconciencia, y la posibilidad de activar el sistema de reconstitución y sanamiento psico-físico y emocional.
Otra de los enfoques que actualmente se ha desarrollado es el de la Psicología Positiva. De acuerdo a este modelo, el desarrollo de nuestras partes “sanas, fuertes, positivas, humanistas y solidarias”, nos permite ser más resistentes al estrés y disfrutar de una mejor calidad de vida basada en el desarrollo de sentimientos y emociones “positivas”.
Seligman, uno de los fundadores de esta escuela, propuso una clasificación de nuestras virtudes y fortalezas, en función del estudio de múltiples enfoques culturales, antropológicos, religiosos, médicos y psicológicos.
La práctica y el desarrollo de estas Fortalezas y Virtudes se convierte así en una herramienta de “sanidad emocional” y pronostica una mejor calidad de vida.
A continuación, se presentan en el gráfico:

Enfermedades Psicosomáticas
Definición: Relación entre Fenómenos mentales y/o emocionales y Síntomas o Desordenes Físicos.  Desde la antigüedad se vinculan ciertos órganos con ciertos “buenos” o “malos” humores.

Algunas “sabidurías populares” dan cuenta de este fenómeno.
En un consultorio médico había un cartel que decía:
El resfrío se seca cuando el cuerpo no llora.  El dolor de garganta obstruye cuando no es posible comunicar las aflicciones. El estómago arde cuando las broncas no consiguen salir. La diabetes invade cuando la soledad duele. El cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta. El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan. El corazón desiste cuando el sentido de la vida parece terminar. La alergia aparece cuando el perfeccionismo se vuelve intolerable. Las uñas se quiebran cuando las defensas se ven amenazadas. El pecho se comprime cuando el orgullo esclaviza. El corazón se infarta cuando sobreviene la ingratitud. Las neurosis paralizan cuando “el niño interno” tiraniza. La fiebre quema cuando las defensas derriban las fronteras de la inmunidad.
La plantación es libre, la cosecha, obligatoria…
Preste atención a lo que está plantando, porque eso mismo será lo que cosechará. Sea Feliz!

El término Somatización alude al desarrollo de una enfermedad o síntoma, en el “cuerpo”, producto o relacionada con una perturbación emocional.
Dentro del espectro de la Somatización, se encuentran diferentes cuadros clínicos:
Enfermedades psico-somáticas clásicas.
Desordenes de Somatización.
Desordenes somáticos funcionales.
En las Enfermedades Psicosomáticas Clásicas como Cefaleas-Migrañas, Vértigo, Asma-Rinitis, Enfermedades Tiroideas, Enfermedad Coronaria, HTA, Ulcera gastro-duodenal , Colitis Ulcerosa, Artritis Rematoidea, LES.
-Existe una enfermedad “objetiva” y existen mecanismos Psico-emocionales que participan en el origen, mantenimiento o agravación de la dolencia.
Se considera que existe una dis-regulación del sistema Psico- Neuro- Inmuno –Endocrinológico:
Este sistema es el gran integrador y coordinador de las funciones psico-corporales y en la salud conduce a una sana adaptación a las circunstancias de la vida.
El director de orquesta es el Sistema Nervioso Central, que se conecta con todo el organismo por el Sistema Nervioso Periférico


El componente psico-neuro alude a la coordinación que realiza el sistema límbico (parte del sistema nervioso) de la vida emocional.

El sistema endocrino controla la función hormonal sobre todo del Cortisol (hormona fundamental en el estrés, el miedo y la ira.)

El sistema Inmune es el responsable de coordinar las respuestas defensivas frente a agresores externos o internos (en el gráfico vemos a una serie de glóbulos blancos “atacando” una bacteria)

En estas enferemedades psico-somáticas, se considera que el Estrés Crónico produce una sobrecarga que no puede ser compensada, dejando al individuo con alguna vulnerable y suceptible de desarrollar enfermedad o disfunción, en algún área de su cuerpo, por ejemplo: obesidad, diabetes, gastritis, disfunción sexual, desordenes en el sueño, ansiedad y depresión.
A este concepto se lo denomina científicamente como Carga Alostática

Por otra parte, hay cuadros de somatización, donde no hay enfermedad médica diagnosticable y la persona sufre síntomas físicos y nos se les encuentra causa orgánica que los justifique, tales como: Pánico, Hipocondría, Dolor sin causa física, Desorden somato-forme. En estos casos, el origen es más complejo que el mecanismo descripto para las enfermedades psicosomáticas. Los pacientes sufren y alteran su vida en forma similar a las enfermedades orgánicas.
Otro Tipo de cuadros en Medicina Psicosomática, son los denominados
Síndromes Somáticos Funcionales: Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Dolor Pelviano Crónico, Dispepsia, Colon Irritable, Síndrome de Tensión Premenstrual, Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple.
En estos hay algunos síntomas y signos pero los hallazgos médicos no son consistentes o no existe ninguna alteración y los pacientes perciben como físicos sus síntomas, negando con vehemencia la participación de factores psico-emocionales.
En estos cuadros el origen se relaciona con:
Aumento de la sensibilidad corporal, mediante el cual, existe una magnificación de las molestias corporales.
Pensamientos negativos llamados Cogniciones Distorsionadas, que interpreta cualquier síntoma como indicador de enfermedad grave.
Creencias acerca del origen físico de los síntomas y negación de los factores emocionales como relacionados con sus dolencias.
Así las enfermedades psicosomáticas son un complejo grupo de desórdenes a los cuales hay que tipificar y diagnosticar con cuidado.
En general los médicos no están familirizados con estas problemáticas y por lo tanto no les otorgan mucha atención, limitándose a descartar la presencia de una enfermedad física. No se establece un buen “rapport” y relación con los mismos. Los pacientes de este tipo son por lo general quejos, demandantes, no responden a los tratamientos sintomáticos y solicitan estudios. La consecuencia de esta relación médico-paciente: derivación pronta al psicoterapeuta, como forma elegante de “sacárselos de encima”.
Los pacientes con estas manifestaciones descreen de los médicos, la medicina, la psicología y muchas veces buscan soluciones en el ámbito de curaciones “mágicas” y además en las denominadas “medicinas alternativas”. Estas últimas, muchas veces alivian sus síntomas y son más eficientes que las medicinas tradicionales.
Parte de la solución consiste en establecer un vínculo de confianza, empatía, paciencia y dedicación.